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Opinion

MIGUEL ANDREIS | Y Gill se llevó puesto los 6 meses más de licencia….

(La opinión de la gente no le importó antes, ni ahora) 

Escribe: Miguel Andreis 

 Hoy, en la vieja Casona de Pereira y Domínguez, donde funciona el Concejo Deliberante, se le volvió a dar otra cachetada a la sociedad villamariense. Todo lo previo, la escisión del Bloque oficialista de “Hacemos por Córdoba”, de los ediles Daniel López y Juan Carlos Cladera, ambos de las huestes del accastellismo, le dio un toque de expectativas. Sin embargo, a la hora de los números, todo se conformó en un lamentable baile carnavalesco. Al final, y con los acontecimientos en escena, se puede comprobar que, a esta interna justicialista, no los separa el odio, sino las circunstancias e intereses del poder. En la misma bolsa, se siguen reproduciendo. Vergonzoso. Quienes votaron a favor de Gilldemostraron una estrategia bien elaborada, podría suponerse, escuálida de toda moral y ética, pero eficiente. Con actores colaterales se puede agregar el silencio de la ciudadanía, que se queda solamente en la diatriba en la protesta de café, también en los espacios que dan los medios de comunicación.   

El oficialismo continúa imponiendo su mayoría, cuasi con impunidad institucional, y en esa pequeña escribanía levantaron la mano 7 ediles para otorgarle al jefe comunal6 meses más de ausencia en su cargo, tal lo indica -dicen- ¿? la Carta Orgánica, conforme facultad conferida en el Inciso Nº 4 del Artículo Nº 107. Aclarando, los referentes “ganadores”, como si se tratase de una acción heroica, de decoro y dignidad, el Jefe Comunal, no cobrará su sueldo. Sin goce de haberes municipalesLo concreto es que movió el tablero de tal manera que continuará en su puesto en el Ejecutivo nacional, no en su aldea donde lo votó la gente. En su lugar, como ya se había escogido antes, lo cubrirá como Intendente Interino, el ignoto ingeniero de Las Perdices, Pablo Rosso.  Gill continuará en su puesto como Secretario de Obras Públicas del Ministerio de Obras Públicas de la Nación. Tal vez pensando que su estatura política ya está lista para lanzarse en el 23 como candidato a la Gobernación de la Provincia. O tal vez, buscando el cargo de Senador Nacional. No alcanzó el número de 5 concejalesdel bloque  “Vamos por Villa María” que decidieron votar por la negativa. Es de inferir sonrisas del placer que genera el triunfo, sin importar de cómo se haya logrado el mismo. El poder es eso, alcanzar los objetivos. El cómo no tiene mucha incidencia. El “qué” siempre es lo importante. Así lo conciben quienes sostienen que, lo fundamental es el poder, no las leyes que se suponen lo rigen. 

 Lo complejo de entender 

 Horas antes de la votación, circuló un escrito firmado por el concejal justicialista Daniel López, que incluía a su par Juan Carlos Cladera, anunciando que se escindían del bloque oficial y que de ahí en más actuarán bajo el nombre “Somos Hacemos por Córdoba” 

Lo redactado indicaba lo siguiente: “En el día de la fecha, 25 de junio de 2020, los concejales Daniel López y Juan Carlos Cladera tomaron la decisión de escindirse del bloque “Hacemos por Córdoba”, habiendo cumplimentado las formalidades requeridas según el reglamento interno del Concejo Deliberante de la Ciudad de Villa María “Conformaremos de ahora un nuevo bloque que se denominará “Somos Hacemos por Córdoba” – Bloque Escindido, porque creemos que es necesario consolidar los ideales y los objetivos que nos motivaron a la hora de presentarnos como candidatos a concejales. Vamos a seguir teniendo como prioridad el bienestar de las vecinas y vecinos de Villa María, defendiendo los de las ciudadanas y los ciudadanos.  

 El vacuo palabrería continuaba… 

 Llamativamente o no tanto, después de este posicionamiento, los gelatinosos ideológicamente ediles,  terminaron levantando las manos para sumar los votos necesarios a la petición de Gill. Otra decepción más. ¿Para qué se separaron antes y lo dieron publicidad? Demagogia de baja estofa. Si lo trascendente era marcar las diferencias en ese momento. Después, después ya era tarde. 

Todo hace suponer que la independencia de conciencia en política, es un bien más que escaso y sigue siendo una materia que no pocos no la pueden rendir jamás.    

Lo palpable que nos da la realidad, es que más allá de las leyes, de las normativas de la Carta Orgánica, la Carta Magna, para nuestra ciudad y el país todo, es que con el poder en la mano… al sistema constitucional se lo siguen pasando por el mismo camino donde transita el papel higiénico.. 

 

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