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Hugo Gatti: a 30 años del error que acabó con la carrera de un arquero legendario

El 11 de septiembre de 1988 no hubo festejos por el Día del Maestro. El viernes 9 hubo un paro general de la CGT (el duodécimo al gobierno de Ricardo Alfonsín), en coincidencia con uno de CTERA, el gremio nacional docente, en todo el país, que terminó con una brutal represión. La central gremial, conducida por Saúl Ubaldini, llamó a un nuevo paro para el lunes 12, al que se adhirió CTERA. Ese domingo, un maestro del arco como Hugo Orlando Gatti, el futbolista con más partidos en la historia del fútbol argentino, no imaginaba que sería su último show.

Gatti ya cometió el error y Maciel marca el 1-0. Armenio ganó 1-0 en La Bombonera y fue la despedida impensada del Loco.

En el inicio del torneo de Primera División 1988/89, Boca recibió a Deportivo Armenio, que jugaba su segunda y última temporada en la A. El técnico xeneize era Omar Pastoriza, quien estaba muy entusiasmado con una de las incorporaciones: Carlos Fernando Navarro Montoya, el joven arquero de Vélez. Pero para el debut, el Pato le respetó el lugar al Loco Gatti. Iban 34 del primer tiempo, Sergio Oudoukian metió un pelotazo cruzado desde mitad de cancha y, ante la pasividad de la defensa local, habilitó a Sergio Silvano Maciel. El Loco, con la intención de anticiparse a la jugada como en los viejos tiempos, intentó cortar el avance, pero el atacante de Armenio (uno de los pocos jugadores que actuó en todas las categorías del fútbol argentino) le robó el balón y marcó el 1-0 con el que finalizaría el partido. Fue un batacazo. Hubo una sola boleta ganadora del PRODE: en Necochea, dos amigos siempre repetían el mismo dibujo. El azar jugó para ellos.

Gatti le contaba así a Clarín la desafortunada jugada: “Fue una pelota larga, yo salí a chocar y el delantero me ganó. No es ninguna cosa rara. Considero que no fue una falla mía, sino que se trató de una virtud de Maciel. Simplemente eso”. Cuando salió del vestuario muchos hinchas lo alentaron y le pidieron autógrafos. Y en la cancha, solo La 12 hostigó al histórico arquero. Es que el fútbol y la política conviven en cada historia. El Loco tenía buena relación con la barra pero hubo dos hechos que lo distanciaron. Primero cuando apoyó la candidatura de Antonio Alegre y Carlos Heller a la presidencia contra de Alberto J. Armando. Después, cuando apareció en una publicidad del candidato radical a la gobernación bonaerense Juan Manuel Casella, que el 6 de septiembre de 1987 perdió con Antonio Cafiero, hombre peronista y al que apoyó La 12.

Era el Día del Maestro y en el arco de Armenio estaba Sarmiento, la figura del partido y calificado con un 8 por Clarín. Jorge Ricardo Sarmiento tenía 27 años y le contaba a Clarín: “Cuando a un arquero le salen las cosas se nota mucho, pero sería injusto que me adjudiquen todos los méritos a mí”. Sarmiento solo jugó dos temporadas en Primera y defendió el arco en 77 de los 82 partidos que disputó Armenio en la A.

Se venía el Superclásico y durante la semana Pastoriza fue madurando una decisión: colgar a Gatti. Tras unos días de especulaciones, la noticia se confirmó 48 horas antes del clásico. El Loco no fue a la última práctica ni al banco, que ocupó Néstor José Merlo, quien solo jugó dos partidos oficiales en la Libertadores 89. El 18 de septiembre, Boca venció 2-0 a River en el Monumental y el Mono comenzó un romance con el club que duró nueve años.

A Gatti le costó asimilar la situación. Tenía 44 años (récord de edad aún vigente en Primera) y confiaba en recuperar su lugar. Seguía entrenando, no iba al banco, y decía que no se había retirado. En enero de 1989, en una entrevista a un diario de La Pampa, Pastoriza anunció que Gatti no iba a jugar más en Boca. El Loco le contestó a través de la revista El Gráfico: “A Pastoriza, Boca le queda grande“. Para el mes de abril, Gatti seguía disparando a través de los medios. “Yo soy jugador de Boca hasta el 30 de junio de 1989, después veremos. Hay cuatro posibilidades: seguir en el club (Boca) como manager, irme a otro lado, continuar jugando en Boca o esperar el partido de homenaje si decido retirarme. La decisión ya la tomé: voy a seguir jugando un año más. No es un capricho. Me siento bien“, decía. Pero ya no volvió a jugar.

.Gatti recién tuvo su partido despedida diez años después, el 3 de diciembre de 1998, en un amistoso contra la Universidad de Chile, que también sirvió para el primer festejo, Apertura 98. de la era de Carlos Bianchi en Boca.

El arquero completó así 26 años ininterrumpidos en Primera, desde el 5 de agosto de 1962. Se inició en Atlanta (1962-63), luego jugó en River (1964-68), Gimnasia (1969-74), Unión (1975) y se volvió ídolo en Boca (1976-88). En estos cinco clubes completó 817 partidos, entre torneos de Liga, copas Nacionales y copas internacionales. Su campaña tiene estos números: 417 partidos en Boca , 224 en Gimnasia, 93 en River, 45 en Unión y 38 en Atlanta. En el podio, debajo del Loco, aparecen Ricardo Bochini con 714 encuentros y Carlos Fernando Navarro Montoya, con 683.

Atajó 26 penales en torneos de AFA (récord igualado con Ubaldo Matildo Fillol) y uno más en Libertadores con River. Fue expulsado 4 veces y una sanción se debió al estilo de su indumentaria. Fue siete veces campeón, todas con Boca. Jugó en la Selección 18 partidos, entre 1967 y 1977. Pintaba para ser el arquero del Mundial 78, pero quedó marginado por una lesión y algunos desencuentros con el entrenador César Luis Menotti.

Su estilo marcó una época. Atrevido, personal, innovador, audaz, provocador, suficiente, polémico, discutido, admirado, único e irrepetible. Y sobre todo, inolvidable, aunque hayan pasado 30 años.

Clarín

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