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Opinion

Cómo la Corte dañó a Cristina Kirchner

La cadena se corta siempre por el eslabón más inseguro y, esta coalición que gobierna la Argentina, empieza a mostrar una fisura importante. Apenas uno se aproxima al mapa de poder ve ahí la falla, que tiene que ver con la situación de la Justicia y los trámites judiciales que afectan a la vicepresidenta Cristina Kirchner.

Hay un objetivo doble y, probablemente, contradictorio. El presidente Alberto Fernández pretende dar vuelta la página de una gran crisis institucional que viene de años en la Argentina. Sobre todo la que tiene que ver con la calidad del Poder Judicial, del Ministerio Público, de las fiscalías y la relación entre todo ese universo y los Servicios de Inteligencia. Mientras tanto, la vicepresidenta, que se considera víctima de una persecución judicial, le pide al Gobierno que actúe para que se limpie el terreno de los problemas que la afectan y, sobre todo, que afectan a sus hijos.

¿Por qué el fallo de la Corte afecta tanto a Cristina Kirchner? ¿Por qué hay tanto enojo en el kirchnerismo respecto de ese pronunciamiento? Para eso, tenemos que ponernos a mirar esos dramas judiciales desde el punto de vista de la expresidenta. Ella considera -como Lula da Silva, Rafael Correa o Nicolás Maduro- que la Justicia la persigue como instrumento de un aparato de poder, por haberse atrevido con intereses del sistema financiero, de las empresas exportadoras y de los medios de comunicación. A eso ella lo llama lawfare, una persecución arbitraria que en la vieja doctrina se conocía como derecho penal del enemigo.

El fallo de la Corte dice que ambos camaristas fueron designados correctamente por Macri en sus posiciones. Aduce que el procedimiento que se siguió es el que correspondía y solo advierte que la situación de ellos como camaristas es transitoria. Pero también la Corte da cuenta de que no es solamente el caso de estos jueces, sino que todos los traslados que se hayan producido son transitorios y deben ahora pasar por el Consejo de la Magistratura y por el Senado. Esto es una bomba que cayó sobre todo el Poder Judicial, porque genera un caos no solo administrativo: produce una sensación de inestabilidad en muchos jueces que no pueden determinar en qué situación están.

Lo que interesa destacar no es el aspecto jurídico del fallo, sino el aspecto político. Cristina Kirchner ahora se ve privada de su argumento principal. Podría haber ido al tribunal oral o a la propia Corte a decir que la juzgaron arbitrariamente, porque la Corte dijo que Macri había puesto a estos dos jueces de manera incorrecta. Sin embargo, el máximo tribunal la ha privado de ese argumento que era central para después cuestionar los pronunciamientos de esos camaristas, entre ellos el procesamiento por los cuadernos. La Corte derribó la coartada del lawfare en la que Cristina Kirchner se escudaba.

Esto es lo que tiene tan irritado al núcleo íntimo de la vicepresidenta y lo que hace que aparezca una persona como Leopoldo Moreau, que entiende este juego como nadie, a cuestionar dónde está mirando la ministra de Justicia, Marcela Losardo. Moreau se pregunta cómo es que nunca habló del tema Bruglia y Bertuzzi. Se preguntó si Losardo tiene el mismo compromiso en la cuestión referida a la persecución de Cristina Kirchner.

Fuente: Luis Pagni – La Nación

 

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