Curiosidades

Registre no llame, pocas personas se inscribieron

El teléfono suena. El número es desconocido. El usuario atiende. Quien habla es un vendedor que hará todo lo posible para obtener un “sí”. Un “sí” ante la propuesta de contratar un sistema de alarmas, un seguro, una tarjeta de crédito, una cobertura médica, un plan de autoahorro o hasta una parcela en un cementerio, entre otras posibilidades. “¿Tiene hoy un servicio de este tipo? ¿Está seguro de que no lo necesita?”. “Piénselo bien, es una gran oferta”, insistirá. Hasta conseguir su objetivo o hasta que el pretendido cliente decida cortar.

Frente al hartazgo que genera este tipo de llamados en muchos usuarios, a inicios de 2015 el Gobierno nacional había puesto en marcha el Registro No Llame: una “lista negra” en la que cada usuario puede incluir sus números fijos y móviles para que, desde entonces,a las empresas les esté prohibido contactarlos. Parecía ser la gran solución. Pero, pasados ya cuatro años, el sistema no parece haber logrado ni la masividad ni la eficiencia que se esperaban. Con escasa difusión, muy pocas líneas se adhirieron. Y entre las que sí lo hicieron, las ofertas indeseadas no cesaron.

El objetivo inicial planteado por el Gobierno anterior había sido llegar a diciembre de 2015 con 1 millón de inscripciones. Pero en ese lapso hubo 574 mil altas, y luego, pasada la novedad, el ritmo de incorporaciones cayó fuerte. El Registro pasó las 800 mil líneas en el primer trimestre de 2017. Y recién este año, a mediados marzo, se contaron 1.073.774 líneas, de las cuales 63% son móviles y 37% fijas. La mayoría de los números es de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, Mendoza y Santa Fe. Y hay casi 350 empresas que hacen telemárketing adheridas, obligadas a actualizar ese listado una vez por mes.

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