Opinion

JOSÉ NASELLI | Mediocridad y política

Escribe: José Naselli  –    JUGANDO AL ANTÓN PIRULERO. Las tranquilas aguas de la política doméstica, ya han comenzado a agitarse. Un simple recorrido por las noticias, nos advierte de una, por ahora leve, pero persistente, elevación de la temperatura en materia de posicionamiento, discusión, debate y chicaneo. Lamentablemente, lo leído y escuchado hasta ahora, es más que deprimente. En Villa María vivimos una extraña paradoja: Por un lado, la calificamos ampulosamente como “la Ciudad del Aprendizaje”. Pero quienes nos deberían ilustrar en el elevado arte de gobernar, parecieran haber estudiado en el texto del libro “UPA” que algún bisabuelo todavía conserva. Y tratándose de legisladores y concejales, pareciera que todas las discusiones pasan por un solo objetivo: Atender al juego propio, para no tener que pagar alguna prenda. Empalagosos discursos con alta dosis de demagogia, y poca solidez neuronal.

DEBATES INCONSISTENTES. Fue noticia el entredicho más literario que práctico, entre DARÍO CAPITANI, máximo referente del PRO local, y el eterno funcionario todo terreno MAURO BELTRAMI, hoy Concejal “por la Victoria”, aunque no podemos estar seguros “por la Victoria” de quién. Se trató de una discusión vacía, improductiva, infecunda. Cada uno “jugando su propio juego”, para demostrar quién sí y quien no, ha actuado con algún papel preponderante en la llegada de dineros para obras u otros emprendimientos públicos. Otro cruce estéril y desolador, tuvieron como protagonistas a los Ediles del PRO, KARINA BRUNO Y OMAR COUTSIERS, y las actuales autoridades administrativas de la cesionaria de la explotación del Estacionamiento Medido, (Federación Mercantil de Villa María). Resulta inentendible que Bruno y Coutsiers limiten su reclamo a meras reformas coyunturales como ser, una intervención administrativa del servicio, la revisión del contrato de prestación, y el reclamo por incumplimientos contractuales como la señalización callejera o la falta de calidad de las pinturas. De la ilegitimidad esencial del acto de cesión, que sumerge a la misma en un hecho de sesgo delictual (y por ende corrupto), ni una palabra. La solicitud de una mera revisión administrativa del contrato de cesión, de manera voluntaria o involuntaria, consciente o inconsciente, resulta un golpe

demoledor a la coherencia programática del PRO respecto a su prédica en contra de hechos y actos presuntamente corruptos.

LOS LIBROS NO MUERDEN (y los documentos tampoco). Por si los ediles Bruno y Coutsiers no lo saben, la cesión de los derechos del estacionamiento medido, fue autorizada por Eduardo Accastello, en función de un “acta – acuerdo” que con la firma de Héctor Maccarini (entonces secretario de Federación Mercantil) le fue remitida al entonces Secretario de Gobierno Héctor Muñoz, supuestamente el 19-11-2008 según sello de Mesa de Entrada 5432 a las 12,50 hs. En esa nota de remisión Maccarini decía adjuntar el acta-acuerdo y solicitaba a Accastello emitir “el Decreto de cesión correspondiente” (SIC). Todo muy lindo y legal. Salvo que meses después se comprobó QUE LA FIRMA del presidente de la cesionaria (ATGE SA) HABIA SIDO FALSIFICADA. Los entonces dirigentes de Federación Mercantil como las autoridades municipales involucradas EDUARDO ACCASTELLO, HECTOR MUÑOZ, y MAURO BELTRAMI, jamás abrieron la boca. Y la JUSTICIA ILEGÍTIMA DE VILLA MARÍA tampoco intervino. Y al igual que hoy, se utilizaron a los “naranjitas” como escudo, para justificar y encubrir nefastos procederes. Si algunas dudas tienen los ediles Bruno y Coutsiers, les aconsejo ilustrarse en las Resoluciones relativas al caso obrantes en el Tribunal de Cuentas del municipio.

LA OPOSICIÓN – EL GRAN ELECTOR DEL OFICIALISMO. Duele admitirlo. Hace casi 20 años que Villa María es gobernada por un grupo de iluminados que obedecieron siempre (y siguen obedeciendo hoy) los compases que les marca una batuta que ha demostrado gran habilidad conductiva, no sólo en los grandes momentos del concierto, sino también disimulando ciertos “desconciertos” no siempre accesibles al oído del común de las gentes. Nada es producto de la casualidad. El oficialismo sigue conservando el poder en todo su esplendor, gracias a la mediocridad de una oposición desorientada, desmembrada, huérfana de ideas, que ocupa los pocos sillones que el sistema les reserva, para un transcurso sin pena ni gloria, puramente circunstancial. De la manera que se perfilan las cosas, preparémonos para otros 4 años en los que seguiremos jugando en el mismo tablero, con las mismas piezas, perdiendo partida tras partida. Ah… ¿Y eso de la “transparencia”? Por ahora: Bien gracias.

Escribe: José Naselli – Vecino y Ex Tribuno de Cuenta

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