Opinion

JOSÉ NASELLI | Política y servicio : la “corrupción conceptual” de la política

Foto: Radio Centro

Escribe: José Naselli:

LA “CORRUPCIÓN CONCEPTUAL” DE LA POLÍTICA

POLÍTICA Y SERVICIO

LOS ORÍGENES DE LA “POLÍTICA”. Varias centurias antes de Cristo, en Grecia, florecieron comunidades que trascendían el mero agrupamiento familiar o tribal, ocupando territorios más o menos considerables. Luego, esas comunidades se transformaron en centros de desarrollo cultural y ciudadano relativamente independientes, y así nacieron las “POLIS” o “ciudades – estado”. Estas “polis” defendieron su autonomía y lucharon por constituirse en “NACIONES”, caracterizadas por un SENTIMIENTO COMÚN derivado del “NACIMIENTO” en un espacio bajo una misma lengua, una misma religión y una misma tradición cultural y legendaria. Con la aparición de las “polis”, se presentó el problema de su ORGANIZACIÓN Y GOBIERNO.  Aristóteles, (350 años A.C.), definió a LA POLÍTICA como el arte que pretende realizar lo HERMOSO y lo JUSTO de la “polis”, que es el BIEN DE SUS INDIVIDUOS, advirtiendo que el bien del TODO, es más importante y perfecto que el de cada individuo en particular. Tal concepto ha trascendido hasta la actualidad, de tal manera que podemos afirmar que un POLÍTICO es quien se dedica a administrar el BIEN COMÚN de la gente.

POLÍTICA Y SERVICIO.  De allí que, quién pretende erigirse como POLÍTICO, debiera entender que sus acciones representan un SERVICIO a la comunidad, y se corresponden a una MISIÓN de alto contenido humano, una especie de sacerdocio laico, por el cual sacrifica incluso legítimos intereses particulares, para embarcarse en una cruzada, exponiendo parte de su vida en beneficio del prójimo. Un POLÍTICO no debe anteponer a los fines del estado, cualquier propósito o interés particular. Tiene que respetar los VALORES y la ÉTICA en el ejercicio de su cargo. No basta con SER honesto. También debe PARECERLO. Debe actuar motivado por una auténtica VOCACIÓN DE SERVICIO y un concepto de SOLIDARIDAD sin claudicaciones. Y debe ser RESPONSABLE, demostrando que posee las CAPACIDADES MÍNIMAS para ejercer sus atribuciones y deberes, conforme a la jerarquía de su cargo.

UNA CORRUPCIÓN CONCEPTUAL. Sin embargo, hoy, la consideración de la ciudadanía respecto de nuestros políticos, se encuentra en uno de los niveles MÁS BAJOS de la historia. Se trata de un fenómeno llamado la “PROFESIONALIZACIÓN” de la política. En 1513, Nicolás Maquiavelo, considerado el padre de la política moderna, escribió un tratado denominado “El Príncipe”. Allí definió la actividad política, como EL ARTE DE LLEGAR Y CONSERVAR EL PODER, sin que importe la moralidad de los medios elegidos para lograr los fines propuestos. Dicho de otra manera, separó de dicho arte TODA VALORACIÓN MORAL. El “Príncipe”, o sea EL GOBERNANTE, decide por su cuenta lo que está bien o mal. Esta ignorancia de los conceptos éticos, ha llevado a que LA MAYORÍA DE LOS POLÍTICOS antepongan sus intereses a la consecución del bien común. Astutamente, utilizan en sus alocuciones palabras como sacrificio, moral, transparencia, apertura; invocan a Dios, mostrándose en actos de fingida y estúpida beatitud, postrados ante altares, confraternizando con líderes religiosos, logrando así el favor del común de las gentes, aunque en su perversión, sólo buscan CONSERVAR EL PODER A TODA COSTA, PARA SÍ Y PARA LA PLÉYADE DE CORTESANOS Y LACAYOS QUE SIEMPRE LES ACOMPAÑAN Y APLAUDEN en la doblez de sus procederes.

Y POR CASA: ¿CÓMO ANDAMOS? Villa María parece no ser ninguna excepción a la regla. Si Maquiavelo resucitara, seguramente galardonaría a muchos políticos villamarienses como ejemplos destacados de su doctrina. Desde hace veinte años, en nombre de la TRANSPARENCIA, millones de pesos se evaporaron sin que se rindieran cuentas. Se inauguraron reparticiones públicas INEXISTENTES. Se falsificaron documentos para adjudicar servicios. Se prometieron auditorías que jamás se cumplieron. Se procedió a soterrar los últimos vestigios de ciertos entes públicos para evitar cualquier incursión judicial que pudiera poner al descubierto sus manejos. Se anunciaron aperturas de datos que jamás aparecieron. El cumplimiento del deber legal de informar nunca fue acatado.  Si la razón de ser de la política es la consecución del bien común, aquí, en Villa María, la misma fue esencialmente PERVERTIDA ante los graves y frecuentes casos de corrupción tan manifiestos. Pero quizás lo más triste y preocupante no es la corrupción en sí misma. Lo grave es la ESCANDALOSA PASIVIDAD, LA INDIFERENCIA Y LA ANEMIA MORAL DE LA MISMA SOCIEDAD QUE LA PADECE. TAN DELEZNABLE COMO LA IMPUNIDAD OTORGADA POR JUECES CLAUDICANTES, QUE, A LA POSTRE NO SON MÁS QUE OBEDIENTES Y DISCIPLINADOS ENGRANAJES DEL GIGANTESCO MODELO MAQUIAVÉLICO MONTADO POR LOS CONOCIDOS DE SIEMPRE.

JOSÉ NASELLI – EX TRIBUNO – VECINO

 

Mostrar más
Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar