Opinion

JOSÉ NASELLI | La corrupción también ¡mata! Calles de sangre

PALABRAS… TAN SÓLO PALABRAS. Hace pocas semanas fue noticia el siguiente anuncio: “Que la ciudad no tenga que llorar un muerto todos los meses”. Con esta frase, el intendente Martín Gill fundamentó su decisión de declarar a Villa María en “EMERGENCIA VIAL” Y el Secretario de Gobierno Rafael Sachetto, hablando sobre el reordenamiento del tránsito, declaraba solemnemente: “hay un bien superior que proteger, que ES EL CUIDADO DE LA VIDA y el ordenamiento vial como método para eso”. ¡Cuántos muertos fueron necesarios, cuántos heridos con sus secuelas de discapacidad física y síquica, cuántas situaciones angustiosas por la destrucción de bienes materiales, para que nuestras autoridades despertaran del letargo, luego de 20 años en las poltronas del poder! Por supuesto que “algo había que hacer”, pero a la luz de otras acciones de gobierno, mucho me temo que estas iniciativas queden sólo en enunciaciones teóricas. Antecedentes que justifican mi pesimismo, sobran. Aún estoy esperando que la prometida política de “datos abiertos”, se cumpla en su integralidad. Ni hablar, de la decisión de dar por terminado el contrato de concesión. a la empresa privada “Cooperativa 15 de Mayo”. Las idas y las vueltas y la caótica improvisación en torno a este tema, resultan patéticas. De todas maneras, es de esperar que, aunque sea por una razón de “vergüenza política”, lo de la “emergencia vial” se transforme en medidas concretas y positivas.

UNA FUENTE DE RECURSOS MALVERSADA Y DESPILFARRADA. El mismo Dr. Gill, en sus anuncios. se refirió a la necesidad de dotar a la ciudad de recursos humanos y tecnológicos imprescindibles. Nada es gratis. Sin embargo, es llamativa LA ABSOLUTA INDIFERENCIA del actual gobierno municipal, por devolver al Municipio una fuente de recursos dinerarios, que bien se podrían utilizar, para financiar las inversiones necesarias en tecnología, capacitación de personal idóneo y el pago de las retribuciones por tales servicios. En octubre de 2010 se consumó una maniobra institucional sobre la cual sus responsables guardan, hasta ahora, VERGONZOSO SILENCIO DE RADIO. La autorización comunal para la cesión a Federación Mercantil de Villa María del

Ordenamiento del Estacionamiento Tarifado, fue otorgada por el ex intendente Eduardo Accastello mediante un documento de cesión que posteriormente se comprobó que era apócrifo, ya que la firma del titular de la empresa cedente, había sido objeto de una burda falsificación. Este documento, utilizado por el ex intendente, había sido presentado por el entonces Secretario de Federación Mercantil, el 12 de noviembre de 2008, ante el Dr. Héctor Muñoz, entonces Secretario de Gobierno. Conocida la existencia del FRAUDE DOCUMENTAL, y a sabiendas de ello, el ex intendente Accastello no sólo no promovió denuncia ante el evidente SESGO DELICTUAL de la maniobra, sino que tiempo después, con la colaboración de los entonces Secretarios Verónica Navarro y el abogado Carlos De Falco, por Decreto, prorrogó por varios años la cesión autorizada en función de la falsedad documental arriba apuntada. Si el actual Intendente Dr. Martín Gill no está al tanto de lo sucedido, con todo gusto puedo sacarlo de su ignorancia, y proporcionarle TODOS SUS ANTECEDENTES PERFECTAMENTE DOCUMENTADOS. Sabemos que los recursos transferidos son súper millonarios (existen estudios publicados jamás controvertidos). pero no sabemos (ni entendemos), la razón por la cual, TODOS los involucrados en este claro caso de corrupción, guardan cerrado y vergonzoso silencio. Tampoco entiendo la razón por la cual la JUSTICIA PENAL DE VILLA MARÍA OMITIÓ SIEMPRE (Y SIGUE OMITIENDO) ACTUAR DE OFICIO EN ESTE CASO, publicitado numerosas veces a través de distintos medios. ¿Será que, para algunos Fiscales y/o Jueces, en Villa María, ciertas cosas “QUEDAN EN FAMILIA”, y es preferible “NO LEVANTAR OLAS”? De todas maneras, si de verdad le preocupan a las actuales autoridades la ola de “muerte en las calles”, y la prioridad en sus angustias es la preservación de la vida de los ciudadanos, sería una demostración positiva de que las buenas intenciones van MAS ALLÁ QUE LAS MERAS PALABRAS, y se avoquen a estudiar las implicancias jurídicas, que justificarían revertir la decisión de mantener, a toda costa, la cesión de las ganancias de la explotación del servicio de estacionamiento, y restituir las mismas hacia los recursos técnicos y humanos para un mejor ordenamiento vehicular. Dicho de otra manera. que las palabras dejen de ser sólo palabras y se transformen en hechos concretos. (Y DE PASO, QUE EL DINERO DEL P0UEBLO, VUELVA AL PUEBLIO).

JOSE NASELLI – EX TRIBUNO – VECINO

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