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Clásico rosarino con planteos diferentes y un deseo compartido

La ambición de Newell’s. La astucia de Central. Es la apuesta de cada equipo en la previa. Con propuestas disímiles, los eternos rivales intentarán imponer una idea de juego que les resulte efectiva para prevalecer en el campo de juego y en el resultado. El equipo dirigido por Héctor Bidoglio llega con un mejor funcionamiento. Los conducidos por Edgardo Bauza, con antecedentes recientes óptimos frente al clásico adversario. Pero nada de todo eso será absolutamente determinante ni influirá de manera decisiva en el desarrollo del partido. El temperamento, la actitud, el fútbol, la destreza y el ingenio son en realidad los factores principales que se pondrán en juego sobre el césped del Coloso. El que reúna la mayoría de esos atributos alimentará las chances de una victoria.

Newell’s tratará de jugar mayor tiempo en campo adversario. La idea de Central es permanecer atento, cerrar espacios y aprovechar cualquier ocasión o descuido de su adversario. Desde el comienzo se espera que la lepra asuma el protagonismo y el canalla esté agazapado. La intensidad del local chocará con el rigor táctico de la visita. En esa disparidad de planteos, ninguno tiene los atributos necesarios como para vaticinar quién será el ganador.

La ventaja de Newell’s, si es que logra convertirse en dominador, es que cuenta con individualidades desequilibrantes de mitad de cancha hacia adelante. Braian Rivero y Mauro Formica aseguran buen manejo. Y Maxi Rodríguez es un dotado para resolver en espacios reducidos.

La poca efectividad de los dos últimos partidos, y el hecho de no haber encontrado por ahora el dueño del ataque, serán cuestiones a resolver. La intensidad que quiere Bidoglio también será difícil de sostener si es que los minutos pasan y el resultado se mantiene igualado. Es que la lepra cuenta con algunos futbolistas cuya resistencia no es la misma de sus mejores tiempos. Lo positivo es el nivel del arquero Alan Aguerre.

El atributo de Central es que tiene en claro a lo que juega, sabiendo que fue así como hace poco tiempo conquistó la Copa Argentina. No sufre grandes desacoples ni se desordena aunque sea vulnerado. Caruzzo es el que sostiene la estructura defensiva. La incorporación de

Rinaudo fortaleció el medio.

La potencia de Fernando Zampedri alimenta en buena medida la aspiración ofensiva canalla. La pegada de Leonardo Gil en las pelotas paradas es otra alternativa.

El déficit de Central es que elabora poco juego. Es limitado en ese aspecto y entonces genera pocas situaciones. Tampoco cuenta con jugadores que por jerarquía sean capaces de resolver por sí solos.

A Newell’s y Central los diferencian algo más que los colores. Tienen posturas disímiles. Con argumentos propios, irán por una victoria que vale mucho más que tres puntos.

Fuente: Diario La Capital

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