miércoles , 23 mayo 2018

5 razones por las que no bajás de peso a pesar de hacer dieta


Existen motivos clave que impiden la pérdida de peso y muchas personas no le dan importancia.
Perder peso es un proceso que no funciona con dietas milagrosas. Y si éstas funcionan en el momento, pasado un tiempo, se vuelven a ganar esos kilos perdidos.
También pasa que a pesar de hacer dieta no se baja ni un gramo. Por eso, a continuación repasamos cinco motivos que impiden la pérdida de peso:

1. Microbios intestinales
Cada persona tiene una cantidad y diversidad de microbios en sus intestinos. Así lo comprobó un estudio realizado sobre gemelos. Cuanta mayor diversidad, más delgada es la persona. Para aumentar esta característica hay que tener una dieta rica en fibra.

2. El momento del día (o de la noche)
Los seres humanos consumimos calorías más fácilmente cuando hay luz que cuando está oscuro. Al organismo le cuesta más digerir las grasas y los azúcares durante la noche. Por eso, lo mejor es desayunar algo con mucha proteína, grasa y carbohidratos, ingerir algo nutritivo en el almuerzo y terminar con algo liviano por la noche.

3. Las tentaciones
Alguna vez habrás escuchado la frase “todo entra por los ojos” y un científico británico descubrió que es cierto. Realizó un estudio del comportamiento y concluyó que una gran estrategia para engañar al cerebro es eliminar las tentaciones visuales a la hora de comer. Entonces, la recomendación es no tener golosinas en la heladera y reducir las porciones de lo que nos lleva por el “mal camino”.

4. Las hormonas
Un grupo de investigadores está trabajando específicamente para intentar recrear las hormonas intestinales que se generan cuando una persona se somete a una reducción del tamaño del estómago hasta en un 90% y que logran que el paciente sienta más saciedad. Al administrar tres hormonas a varias personas durante cuatro semanas, observaron que sentían menos hambre, comían menos y lograron bajar entre 2 y 8 kilos.

5. Genética
Según Científicos de la Universidad de Cambridge , los genes que heredamos influyen entre el 40 y el 70 por ciento en nuestro peso. Quienes tienen una versión defectuosa del gen MC4R que ayuda a controlar el hambre y el apetito, siempre van a querer ingerir más alimentos con grasa.

Salud360

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